Juventud Socialista
SoB Internacional

EL TURNO DE LAS UNIVERSIDADES

Graciela Torres

Impuesta la política neoliberal en el sistema educativo de pre básica (pre escolar), básica (primaria) y media (secundaria), ahora le toca el turno al sistema de educación superior (terciario y universitario). El plan original era una sola ley que pusiera todo el sistema educativo en manos de la empresa privada. Pero el gobierno prefirió dar un paso atrás, desarticular los otros niveles primero y luego, aisladas las universidades, seguir con su paso arrollador.

Las propuestas ya son conocidas. Tanto a nivel de las Escuelas Normales como en las Universidades públicas se trata de reducir la participación del Estado con el objetivo de que el nivel superior esté a entera disposición de los intereses de la empresa privada. Mecanismos como los exámenes de admisión, el sistema de cupos, la reforma curricular acompañada de períodos cortos, y la aparición de fundaciones, ong´s y universidades extranjeras apuntan en la misma dirección.

La elitización de las Normales

Se pretende convertir las Escuelas Normales en Universidades. Bajo la promesa de que un título de licenciado permitirá un mayor ingreso a los graduados se pretende desbaratar la formación de maestros de primaria.

Entre las consecuencias negativas podemos señalar:

Se reducirá la posibilidad de estudiar para maestro. Al pasar de nivel medio a universitario, se impide a numerosos jóvenes ingresar al sistema educativo nacional ya que sus estudios se alargaran debiendo pasar primero por los Bachilleratos en Educación para luego poder optar al nivel superior sin garantías de poder ingresar ya que estarían sometidos al mismo régimen excluyente de los sistemas de exámenes y cupos en el ingreso.

Esto afecta directamente a las familias de menores ingresos y del interior del país que ven en las Normales una salida laboral a corto plazo, condenándolas a seguir en su situación de marginalidad al mismo tiempo que se frustran miles de jóvenes que no podrán escapar del círculo de miseria, marginalidad y delincuencia que hoy abate a la juventud.

Se fragmenta, divide y enfrenta a los propios maestros entre los viejos egresados de las Normales sin título universitario y los nuevos con título de Licenciados.

En el contexto de todas las leyes aprobadas (ley de inversión público privada, ley de participación comunitaria, ley fundamental de educación) las nuevas  las Normales convertidas en Universidades entrarán en contradicción con la Universidad Pedagógica Nacional y sólo podrán sobrevivir mediante una creciente participación económica de las Fundaciones patrocinadas por la empresa privada.

Situación que provocará una nueva fragmentación y diferenciación social entre las comunidades más pobres y alejadas del sistema productivo que deberán conformarse con variantes al estilo de las escuelas PROHECO con personal sin preparación docente impuestos por el caudillo local, la municipalidad o el activista comunitario; y las escuelas de las grandes ciudades donde el interés de la empresa privada volcará recursos para la formación de sus futuros obreros.

La escuela, lo público y el fin de la explotación

Por Laura Marrone, 30/10/04

Repensar los sentidos de la escuela y de la educación parece un imperativo para comprender la crisis que éstas viven.

El presente trabajo discute con las corrientes que sostienen que esta crisis corresponde a la de la del fin de la modernidad cuestionando en bloque los modelos filosóficos de ese período y las formas de educación que alumbraron.

Proponemos complejizarlo relevando que durante los dos siglos pasados hubo pensamiento hegemónico que aceptaba la naturalidad del mundo capitalista y pensamiento desplazado del ámbito académico surgido del movimiento obrero que cuestionaba ese orden.

Leer más...


Lo estatal y lo privado; lo público y lo íntimo

¿Universidad pública o alimento transgénico de las corporaciones?

Por Darío Balvidares (*)
Argenpress.info, 28, 29 y 30/07/08

El logocentrismo de los organismos internacionales sobre las naciones viene haciéndose sentir desde hace tiempo. Las recomendaciones emergen desde los programas impulsados por estos, en políticas sobre la transformación del estado; con el capítulo dirigido a la reforma educativa y dentro de ella a la “reconversión universitaria”; es decir, subsumir las universidades en variables del sector productivo como se verá en este trabajo que se permite mostrar una pequeña instantánea desde este complejo que “reconvierte” el conocimiento como valor social para el beneficio público, en mercancía para la rentabilidad corporativa privada, por supuesto con la participación activa del estado.

Leer más...

educa04Universidades al servicio del capital

El debate sobre la educación superior en particular sobre quién debe tener la exclusividad si la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, si se deben incluir las otras universidades públicas o si deben participar las universidades privadas sólo es la punta del iceberg sobre la política de los organismos financieros internacionales y el imperialismo para la educación superior.

Reafirmando el actual rol de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras debemos agregar que las políticas del Banco Mundial ya se están implementando en toda otra serie de medidas.

Como señalamos al inicio del presente artículo, muchas medidas se están ejecutando incluso en la propia UNAH. Sin embargo, el caso de la Universidad Pedagógica Nacional es donde se encuentra más avanzado el nuevo modelo de universidades al servicio de la empresa privada, sus políticas neoliberales y sus objetivos de poner las universidades estatales al servicio de sus intereses.

En esta universidad es donde podemos ver con más claridad las orientaciones del Banco Mundial que propone que los recursos del Estado dirigido a las universidades se vea complementado por la “autogestión” –en la UPN es la famosa FUNDA– mediante la cual se firman convenios con la empresa privada. En el caso de la UPN no existe mayor información sobre los manejos económicos de la FUNDA, de dónde provienen sus recursos, hacia dónde van dirigidos los que obtiene de la venta de servicios (diplomados, alquileres de instalaciones que son de la Universidad y no de la FUNDA, etc.) Sin embargo es público que tiene acuerdos y convenios firmados con banco FICOHSA, uno de los bancos más poderosos del país siendo sus principales accionistas miembros del partido Liberal y del Nacional.

Mediante estos mecanismos la empresa privada logra que las universidades públicas pongan la enseñanza, investigación y extensión estén a su servicio utilizando los recursos del estado.

Para cada tarea un empleado

El cambio en el ministerio de educación responde a esta política del gobierno neoliberal: Alejandro Ventura, el ex dirigente magisterial, cumplió con su objetivo golpeando al magisterio y ahora le toca a Marlon Escoto, el rector universitario, entretener al magisterio mientras avanza la ofensiva contra las universidades.

No podemos seguir pensando que en las propuestas de los políticos de la burguesía y el imperialismo hay algo positivo. Allí está la experiencia de la Cuarta Reforma Universitaria que creo ilusiones en amplios sectores y sólo contribuyó a preparar el terreno para el mayor ataque a la autonomía universitaria y a su subordinación a las universidades privadas y confesionales.

Universidad al servicio de los trabajadores

Los principios que marcaron la trayectoria de la universidad pública desde la reforma de 1918 se fundaron en la autonomía de las universidades respecto de los gobiernos; el cogobierno compartido por profesores, graduados y estudiantes; la gratuidad de la enseñanza y el ingreso libre; la extensión universitaria para la intervención social; la libertad de cátedra y la renovación periódica de los cargos docentes; la investigación en estrecha relación con la docencia; la construcción de la unidad latinoamericana.

Nosotros estamos por una universidad al servicio de las necesidades de los trabajadores. Una universidad que ponga todos sus esfuerzos materiales y humanos en dar respuesta a los acuciantes problemas que sufren miles de familias trabajadoras en nuestro país, aunque a los empresarios nacionales o extranjeros y sus representantes en el gobierno no les guste.

Se trata por tanto de recuperar la organización estudiantil universitaria INDEPENDIENTE, DEMOCRATICA y SOBERANA que luche por su lugar en el gobierno de las universidades públicas estrechamente vinculada al movimiento obrero y popular.


 

POR UNA PROPUESTA EDUCATIVA POPULAR

Rechazamos la intención del gobierno de responsabilizar a los docentes del desastre educativo que es producto de las políticas de los gobiernos burgueses (incluso de los que se dicen “progresistas”) y de un sistema capitalista que, en el mundo como en el país, sólo acumula una masa creciente de parias mientras que unos pocos viven de fiesta en fiesta.

Rechazamos las mentiras que pretenden hacer creer que con 200 días de clase, sin tomar en cuenta la situación de extrema pobreza y explotación del pueblo trabajador, mágicamente nos dará una supuesta “calidad educativa”.

Proponemos la necesidad de discutir las causas de la crisis de la educación de los sectores populares y trabajadores, y a partir de allí impulsar inmediatamente una ley de emergencia educativa que establezca:

Inmediato aumento del presupuesto educativo que garantice las condiciones materiales mínimas en infraestructura y recursos para todos los niveles educativos;

Garantizar y respetar el salario de los docentes sin condiciones de ninguna clase;

Educación gratuita sin convenios con empresas privadas, fundaciones ni aportes especiales de grupos o comunidades;

Plena libertad de organización estudiantil sin injerencia del gobierno, las autoridades educativas ni los docentes;

Establecer un sistema nacional de educación único para todo el país;

Manteniendo la responsabilidad del Estado pasar el control de la educación a los verdaderos interesados: los docentes, estudiantes y padres de familia, sin injerencia del bipartidismo;

Por la autonomía universitaria, la organización estudiantil independiente y democrática

Derogación de las leyes educativas aprobadas por el gobierno bajo el amparo de la impunidad del Golpe de Estado;

Establecer que la educación debe estar al servicio de la transformación social y  para esto abrir un período de discusión con los trabajadores, los desocupados, las minorías, etc., a fin de elaborar un proyecto educativo verdaderamente al servicio de los intereses de las mayorías populares.


 

GLOBALIZACIÓN Y “ECONOMÍA DEL CONOCIMIENTO”

Darío Balvidares. Profesor y Licenciado en Letras (UBA).
Argenpress.info, 28, 29 y 30/07/08 Tomado de Socialismo o Barbarie

En este contexto de la “reconversión” de la educación superior el BID[1] desde hace bastante tiempo ha realizado “recomendaciones” sobre las funciones donde se deben orientar las instituciones, y distingue: a) Liderazgo Académico; b) Formación para las Profesiones; c) Formación técnica y Perfeccionamiento; d) Educación Superior General.

Sobre el particular, Luis Fernando Silva, sociólogo brasileño, nos muestra como esas propuestas se despliegan de la siguiente manera: “...reestructurar la educación superior con grados distintos de funciones: a) formación de elites para las cuales estaría destinada una formación tradicional; b) las formaciones profesionales específicas que necesitarían un período de aprendizaje (médicos, dentistas, ingenieros...); c) formación de técnicos en áreas que exigirían corta duración y que están en sintonía con las necesidades del ‘mercado’; d) formación de personas con una educación general, no orientada para ninguna formación profesional. (...) Las aplicaciones de este modelo vienen variando de país a país. De cualquier manera es posible decir que se está construyendo una distinción y discriminación entre los tipos distintos de cursos en la universidad. Y forzando una ruptura entre la articulación entre enseñanza, investigación y extensión. En ese marco de privatización y mercantilización la enseñanza no escapa de esa lógica una vez que los contenidos curriculares, las estrategias pedagógicas y la relación fundamental entre enseñanza, investigación y extensión universitaria son cada vez más subordinadas a un carácter mecanicista y de mercancía, donde son resaltados los cursos orientados para el mercado. A raíz de eso son precarizadas las áreas de licenciatura y ciencias sociales.[2]

Al respecto el profesor Carlos Fernández Liria[3] nos dice que: “Lo que se ha llamado la Convergencia Europea en Educación Superior viene vendiéndose como una radical revolución para poner la Universidad al servicio de las nuevas demandas sociales. En verdad, se trata del equivalente a una reconversión industrial en el mundo académico. Su objetivo es poner la Universidad pública al servicio de las empresas (el subrayado es nuestro). La receta es extremadamente simple: la financiación pública se subordina a la previa obtención de ‘fuentes de financiación externa’, es decir, privadas. En la práctica ello significa que, en adelante, toda la geografía del mundo académico (...) se ve forzada a amoldarse a los intereses profesionales y a las prioridades de investigación empresarial. (…) Pero hace ya tiempo (Bolonia 1999, Lisboa 2000; Doha 2001; OMC 2005, etc.) que las autoridades europeas decidieron saltar al otro lado del abismo. No es que se pretenda privatizar la Universidad, es mucho más rentable ponerla al servicio de los intereses privados. Al volcar la financiación pública en proyectos académicos que ya gozan de ‘fuentes externas’ de financiación lo que se hace lisa y llanamente es subvencionar con dinero público actividades empresariales privadas (al tiempo que se ahoga la financiación pública de actividades de interés ciudadano que no sean rentables). Y al mismo tiempo, las empresas se apropian de un ejército de becarios pagados con los impuestos y que trabajarán para ellas y sus intereses mercantiles. (...) Y a esto se le ha llamado, ‘poner a la Universidad al servicio de la sociedad’...

La reconversión de la educación superior europea nos permite ver más claramente los términos en los que se está debatiendo el mismo proceso para la educación superior en Latinoamérica y el Caribe pero con un aditamento agregado, tal vez, y esto es una hipótesis, no solo en cuanto a la pérdida de la autonomía (en todos los sentidos), es decir, a la reconversión mercantil de las universidades, que ya está en marcha, más allá de que ahora se preparen, desde los estados –nación los documentos que le otorguen legalidad (las leyes), sino, también a lo que podríamos llamar la nueva etapa colonial latinoamericana.

Esto es que además de la reconversión universitaria en prestadora de servicios, subordinando la universidad a los designios empresariales, como una subsidiaria, puesto que este es el plan global (aunque con matices en la división capitalista), la otra función que aparecería es en el espacio de la competencia del mercado universitario.

Conclusiones

Es evidente a donde se dirigen las políticas sobre educación superior; el conocimiento comenzó su carrera como mercancía puesto que en términos de mercado es sustentable en cuanto a insumo; a diferencia de otros recursos no renovables, petróleo, minerales, agua potable, etc.

El conocimiento despojado del valor social pasa de ser un bien público para el mejoramiento da la calidad de vida de la población, a un objeto de mercado con valor agregado para mejorar la rentabilidad de las corporaciones; a esa nueva función la denominan competitividad, para eso, y sólo para eso se provoca la transgenia univesitaria, con el fin último de un reordenamiento social como valor agregado de una sociedad comercial, a la que llaman: sociedad del conocimiento.



[1] Banco Interamericano de Desarrollo. “La educación superior en América Latina y el Caribe” Washington DC (Diciembre/1997

[2] Silva, L.F. Docente del departamento de Sociología de la Universidad del Estado de San Pablo. “Contra la mercantilización, privatización y desmantelamiento de la Universidad pública” Internet

[3] Carlos Fenández Liria es profesor titular de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid. “Golpe de Estado a la Academia” marzo 2008. Leer este artículo completo en www.blogspublico.es

SoB Internacional

dossier

Las revoluciones
del siglo XX

Relanzar la lucha por el socialismo exige un balance crítico de lo sucedido con las revoluciones del siglo XX, en especial las de posguerra, y de las posiciones de los marxistas revolucionarios.

La transición del
capitalismo al socialismo

Las experiencias del siglo pasado, el porqué del fracaso de las burocracias y la necesidad central de la democracia obrera para enfrentar las tareas de la planificación y la realización en el mercado.

Lenin en el
siglo XXI

Desmintiendo las idioteces posmodernas/autonomistas, la ola mundial de protestas y rebeliones hace cada vez más concreta la necesidad de partidos para el combate revolucionario.

La crisis de la
economía mundial

El capitalismo enfrenta una crisis histórica, comparable a las grandes depresiones de los siglos XIX y XX.

Europa, epicentro
de la crisis

Sin que EEUU y Japón hayan superado los problemas de fondo, el ojo del huracán pasa hoy por Europa. Esto cuestiona a la misma Unión (capitalista) Europea y reactualiza la histórica consigna de los Estados Unidos Socialistas de Europa.